Si el Galaxy S23 Ultra te llegó "incompleto", el cargador no es un extra, es una compra aparte que tiene su truco.

Abrís la caja del Galaxy S23 Ultra, ese teléfono que te vendieron como lo último de lo último, y todo bien: el bicho está ahí, el S Pen, el cablecito USB-C a USB-C... Y de repente, ese momento incómodo. ¿Dónde está el enchufe? Sí, ese cuadradito que va a la pared, donde enchufás el cable. No está. Y no, no es que se olvidaron de ponerlo en tu caja, ni te estafaron.

Desde hace un tiempo, con la excusa de ser "más ecológicos" (y de paso ahorrar unos buenos billetes), fabricantes como Samsung decidieron que los cargadores ya no vienen con el teléfono. Ahora, vos, el flamante dueño de un S23 Ultra, tenés que ir a comprarlo por separado. El problema es que el video de unboxing te muestra el teléfono brillando y un cable que parece prometedor, pero no te advierte que la inversión no termina ahí. Y ojo, el cable es solo la mitad de la ecuación.

El dilema del cargador ausente

La movida de sacar el cargador de la caja es un clásico del "marketing verde" que termina costándote más. Porque sí, un Galaxy S23 Ultra, una bestia que te permite hacer mil cosas a velocidad de rayo, merece un cargador que esté a la altura. Si usás cualquier enchufe USB-C viejo que tengas por casa, el que te cargaba el teléfono de hace cinco años o incluso el de tu tablet, es casi seguro que vas a terminar con una carga lenta, frustrante y que no aprovecha ni por asomo la capacidad real de tu nuevo móvil.

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El S23 Ultra es compatible con carga superrápida de 45W. Ese numerito, 45W, es la clave. Pero no alcanza con que un cargador diga "45W". Necesitás que soporte el protocolo adecuado, en este caso, el Power Delivery (PD) 3.0 con Programmable Power Supply (PPS). Sin el PPS, la carga de 45W no se va a activar en tu teléfono, por más potente que sea el cargador en los papeles. Es como tener un auto de carreras y ponerle nafta de bajo octanaje.

Si no querés cargar tu Galaxy S23 Ultra a velocidad de tortuga, buscá un cargador que especifique "Power Delivery 3.0" y "PPS", idealmente de 45W. Cualquier otra cosa es tirar plata o cargar lento.

Así que, cuando te toque ir a la tienda o buscar online, no te dejes engañar por el primer cargador USB-C que encuentres. Un unboxing te muestra la belleza del teléfono, pero la realidad de la carga rápida, esa que de verdad importa en el día a día, depende de que sepas elegir bien lo que tenés que comprar aparte. Un cargador genérico de 25W o que no tenga PPS no te va a dar el mismo resultado. La diferencia de precio entre uno y otro quizás no sea enorme, pero la diferencia de experiencia, sí. Y al final del día, lo que querés es que tu Galaxy S23 Ultra esté listo para usarse cuando lo necesitás, no horas después.

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Entendiendo esto, la falta del cargador en la caja deja de ser una "sorpresa" para convertirse en una tarea que sabés cómo resolver para que tu nuevo teléfono, al menos en este aspecto, rinda como debe.

Video Tutorial: Mirá el paso a paso en YouTube

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